Los museos suelen destacar por grandes montajes de exposiciones temporales que logran reunir a cientos de miles de visitantes. Grandes obras de la Historia del Arte van y vienen de un lado para otro, algunas incluso viajando durante años, para que todo el mundo pueda disfrutarlas; pero los museos no viven exclusivamente de este tipo de muestras.

Las colecciones permanentes, su estudio, mantenimiento, incremento y exposición, forman parte del día a día de los museos y es, sobre los criterios de estas colecciones, sobre los que se fundamenta el sentido de los centros de arte y, en muchas ocasiones, sobre lo que se fundamentan también muchas de las muestras temporales que acogen en sus espacios.

La renovación de las obras en exposición, renovando los discursos, o completándolos o simplemente aportando nuevas imágenes a las paredes, pasan muchas veces desapercibidos, sobretodo para aquellos visitantes esporádicos que, por trabajo o turismo, aprovechan para visitar el museo en cuestión. Pero ahí están y son fundamentales para la correcta comprensión de los discursos expositivos.

La manera en que se organiza una colección permanente varía notablemente de un museo a otro. Existen museos cuyas colecciones engloban multitud de formatos, materiales y periódos artísticos que deben organizarse de una manera tal vez más historiográfica y museos cuyos fundos están limitados a una época concreta o a un tema y son más fáciles de organizar por el concepto global de la propia colección.

No debemos olvidar que, en la mayoría de los casos, lo que el museo tiene en sus almacenes duplica o triplica a lo expuesto en salas y esto no tiene que ser necesariamente lo mejor en lo que a calidad artística o reconocimiento se refiere. Artistas de primera linea y otros que les siguen, o no, a la zaga comparten espacio tanto en almacenes como en los muros de los museos.

Como en todas las exposiciones, la renovación de una parte aunque sea pequeña de la colección permanente, implica, por un lado, un alto conocimiento tanto de la colección expuesta como de los fondos disponibles y, por otro lado, una comunicación habitual con los departamentos encargados, almacenes, restauración, montaje, arquitectura, mantenimiento, etc.

La conjunción de todos los elmentos resulta con un trabajo de montaje eficaz, rápido y sin molestias para el público. Recordemos que estamos hablando de renovación de espacios habituales de paso de visitantes que deben ser cerrados temporalmente, con el perjuicio que ello conlleva… bloqueo de puertas, obligación de entrar y salir por la misma puerta, pérdida de espectativas… Por esos y otros motivos, la renovación de la colección permanente de un museo debe hacerse de la manera más eficaz, más eficiente y más rápida posible.

Los equipos profesionales de montaje aseguran el éxito de toda muestra pero los equipos internos de los museos aún más, pues son, por un lado, los que mejor conocen la colección y, por otro, quienes tienen la capacidad para estudiar las posibilidades y necesidades que un cambio de colección o montaje de exposición va a tener. Así, aportarles toda la información disponible es fundamental para que la planificación del montaje sea la adecuada. No olvidemos que estos montajes tienen que ser más duraderos que los temporales que, en cierto modo, a pesar de largas duraciones, tienen un caracter efímero. La colección permanente de un museo es fundamental para la comprensión del espacio expositivo y debe aportar un plus de calidad, tanto en la temática como en la técnica.

Los trabajos de acondicionamiento de las salas deben ser rápidos y de calidad, merece la pena dedicar un poco más de tiempo a dejar las cosas bien terminadas para que los equipos de montaje de obras de arte puedan trabajar sobre pinturas secas, suelos acondicionados y paramentos acabados con las calidades óptimas.

No debemos olvidarnos que lo que se va a colgar en las paredes, de mayor o menor calidad, precio o consideración, son obras de arte y hay que tener el máximo respeto.

En ocasiones, nos encontramos que los museos se ven obligados a abrir de nuevo sus salas con pequeños desperfectos que bien podrían haber sido reparados en un par de días de trabajo tranquilo por parte de los equipos de mantenimiento, pero los responsables han pensado más en salas cerradas que en salas acondicionadas.

La renovación de una parte de la colección permanente puede implicar el cambio total de un concepto o la inserción de nuevos elementos así como la simple sustitución de algunas obras por otras de igual importancia dentro del movimiento o el periódo. Así, en exposiciones de grandes series se van completando y sustituyendo elementos pues tal vez no se ha mostrado la serie completa o, en el caso de grandes pintores, se sustituye una obra por otra. Esta opción suele producirse cuando piezas tienen que viajar a alguna exposición temporal o han de hacer su paso programado por restauración para su control y mantenimiento.

Como hemos comentado anteriormente, restauración es un departamento que tiene mucho que decir en lo que a la colección permanten se refiere pues su criterio debe ser tenido en cuenta en lo que a conservación y manipulación de las piezas se refiere.

Es importante que visitemos museos, aquellos que tengamos cerca, en nuestra ciudad, y que nos fijemos en esos cambios sutiles que se producen; un cuadro por otro, fotografías de la misma serie pero diferentes, una nueva escultura en una sala o la remodelación completa de un espacio para su adecuación a otro discurso o concepto que interesa más y, así, nos daremos cuenta del enorme trabajo que tiene el día a día de un museo. Porque los museos y sus colecciones están vivos, crecen, se cambian, se modelan y se adaptan a los diferentes espacios y momentos de cada museo y de cada idea de museo.

El montaje de exposiciones permanentes o semipermanentes implica el trabajo de muchas personas durante mucho tiempo y se concreta en la fase ejecutiva en la que los equipos profesionales de montaje, bien internos o externos, siguiendo las directrices marcadas por la dirección facultativa, concretan la idea sobre el muro, dando sentido de nuevo al ser del museo, al germen y vida del mismo, las obras de arte que en él se depositan.

Saludos y visiten más museos! podran ver maravillosos trabajos de arte y de montaje de exposiciones!